| Historia:
Ferroco es una empresa con más de 40 años en la fabricación de artículos plásticos de Bazar e Isotérmicos.
Sus inicios fueron en el año 1965, cuando dos obreros amigos, José Romariz y José Ferreiro, fusionaron sus conocimientos y sus ahorros, para lograr la construcción de la primer máquina extrusora con equipo de soplado en el país.
En aquel entonces, con dicha máquina se comenzó la fabricación de juguetes y productos de bazar.
Para continuar con dicho emprendimiento, el ya retirado fabricante de plástico John Coacker, aporta el local industrial y se forma la sociedad que funda la empresa FERROCO S.A. (FEReiro, ROmariz, COaker)
En estos 40 años, Ferroco ha crecido y se ha transformado en una empresa moderna y eficiente, que constantemente desarrolla sus productos y servicios pensando en sus clientes.
Infraestructura:
- Planta industrial, de 1000 m2, con proceso de soplado, inyección y espumado.
- Depósito en Ruta 101, de 3000 m2.
- Taller de Matricería.
- Maquinaria de última generación, en todas sus instalaciones.
Productos de calidad:
En el año 1998, fue reconocida por el LATU (Laboratorio Técnico Uruguayo) como empresa Exportadora de Productos de Calidad.
En el año 2002, el LATU otorgó a la empresa la autorización para la colocación en todo producto que sea rellenado con espuma de poliuretano, del Sticker “Ozono amigo”, autorización lograda por ser un producto ecológico que no afecta el medio ambiente.
Las exportaciones han crecido día a día llegando a países como Argentina, Brasil, Paraguay, Chile, Bolivia, Estados Unidos y España.
Actualmente, la empresa se encuentra en el Proceso de Diseño e Implementación de un Sistema de Gestión de la Calidad, con el fin de lograr la Certificación ISO 9000.
Homenaje a José Romariz:
A través de esta página queremos brindar un homenaje a la persona que hace 40 años tuvo el sueño de llegar a tener su empresa propia y logró plasmarlo en lo que en la actualidad es FERROCO S.A.
Gracias a su creatividad, conocimiento, empuje y generosidad; todos aquellos que lo conocimos, lo recordamos día a día en cada una de las tareas que hacemos; y esto nos ayuda a seguir adelante y continuar su obra.
Romariz : Muchas gracias por todas sus enseñanzas. |